martes, 2 de octubre de 2012


CONTENIDOS BÁSICOS

 

Concepto y funciones de la biblioteca escolar. Modelo de biblioteca escolar

Desde el punto de vista pedagógico, como veremos, es imprescindible en el proceso de

enseñanza disponer de una colección documental diversa y accesible. Es casi superfluo insistir

en que en la sociedad de la información todos los individuos deben ser capaces de aprender

por sí mismos, de adaptarse a las cambiantes necesidades sociales, laborales y personales. Y

que para ello hay que saber informarse y documentarse, saber acceder, seleccionar, organizar

y analizar la información. Y es evidente también que este aprendizaje tiene su lugar idóneo en

el sistema educativo, a través del uso de las bibliotecas escolares entendidas como centros de

recursos multimedia. Por eso es imprescindible su buen funcionamiento en el sistema

educativo, que debe adaptarse a las actuales demandas de la sociedad de la información.

La biblioteca escolar puede entenderse como un servicio de los Centros Educativos en el que

se reúnen, organizan y usan los recursos documentales necesarios para el aprendizaje de los

escolares, la adquisición de hábitos lectores y la formación en el uso de la información. La

biblioteca escolar se configura de esta manera como un elemento básico para establecer una

verdadera cultura comunicativa y de aprendizaje permanente en los centros.

Lamentablemente, hasta ahora, la biblioteca escolar en nuestro país se ha concebido como un

servicio opcional y complementario a las tareas docentes, ligado fundamentalmente al área de

Lengua y Literatura; en muchos casos, se ha limitado a ofrecer una simple colección de libros

más o menos organizada, un pequeño almacén de libros que no merece el nombre de

biblioteca, unos pocos libros de consulta o lectura para reformar la transmisión del profesor y

el libro de texto.

El que la biblioteca sea un motor de progreso en el aprendizaje de los estudiantes, integrado

con los objetivos y la metodología curricular, depende tanto de factores económicos y

organizativos como, y principalmente, conceptuales. Factores conceptuales porque, como ha

señalado Castán, el tipo de biblioteca que tengamos y su funcionamiento depende que cómo

concibamos la educación y la cultura: Una escuela que intenta transformarse a sí misma, unos

profesionales de la docencia comprometidos con un curriculum de nuevo cuño que pone el

acento en la formación crítica de ciudadanos instruidos, la idea democrática de la cultura

como un elemento de enorme capacidad emancipatoria individual y colectiva, requiere una

biblioteca capaz de asumir nuevos e importantes papeles que van mucho más allá de los que

habitualmente desempeña. Pero una escuela tradicional que concibe los contenidos como

productos terminados y cuya idea de la educación tiene que ver más con la reproducción de

las estructuras y de los valores sociales dominantes que con su transformación, se encontrará

cómoda con una biblioteca que desempeñe sus tradicionales funciones de depósito de libros.

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